
Cuando a principios de Octubre empezamos el curso de informática no tuve la sensación de una clase especial. Con el paso de los dias sucedió esa transformación. Esperas el dia siguiente para volver con ilusiòn.
Esta metamorfósis ha sido posible gracias a unos compañeros fenomenales, la empatia que emana del grupo y especialmente a la dirección por parte de Enrique, didáctica y sobre todo llena de reacciones entrañables.
Espero que su continuidad nos lleve a esa parte de la vida con un tiempo, un espacio, plena de recuerdos entrañables que en mi caso, ya quedaron gravados.